No es por el dinero …

Cuando Dios me niega un negocio que deseo, un dinero por el que he luchado, me hace un poquito más pobre de lo que yo quería ser. Esto me ayuda a ver mejor todo lo que tengo y entender lo mucho que me sobra y a valorar todo lo muchísimo que tengo.

Pero además me desprende de un daño mayor: el del orgullo y el prestigio que buscaba detrás del dinero, y que pesan más en mi corazón y de los que con más dificultad me desprendo.

¡Cuantas veces en las discusiones decimos:  no es por el dinero!, … y ¡cuánta razón tenemos!. Es por algo mucho peor, por el orgullo, consideraciones y respetos que creemos merecer sin motivo alguno.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s